Casa Quemada realiza jornada de autoevaluación y seguimiento en la Corporación Cultural de Talca
Casa Quemada continúa fortaleciendo sus lazos y formas de organización mediante una jornada de autoevaluación, donde sus integrantes compartieron resultados, necesidades y propuestas para construir colectivamente el futuro del colectivo.
El pasado viernes 11 de septiembre, integrantes del colectivo Casa Quemada se reunieron en la Corporación Cultural de Talca para participar en una nueva jornada de autoevaluación y seguimiento. Esta instancia corresponde a una segunda etapa de un proceso iniciado previamente, orientado a recoger las percepciones, necesidades y propuestas de quienes forman parte del colectivo.
La jornada reunió a músicos, fotógrafos, realizadores audiovisuales y artistas provenientes de distintas disciplinas, reafirmando uno de los principales intereses de Casa Quemada: construir un espacio donde la colaboración entre distintas expresiones artísticas permita fortalecer la escena independiente local.
De las opiniones a las acciones
Como parte del proceso, se trabajó con los resultados obtenidos a partir de encuestas y evaluaciones realizadas anteriormente a los miembros del colectivo. El objetivo fue sintetizar y clasificar las respuestas, agrupándolas en diferentes categorías que permitieran identificar necesidades comunes, percepciones sobre el funcionamiento actual y oportunidades de mejora.
La instancia de devolución fue preparada por Alejandro Méndez, miembro de Casa Quemada, psicólogo e integrante de las bandas Urrakas y Armar de Cero. Su trabajo permitió presentar los resultados de manera ordenada y facilitar una conversación colectiva en torno a los desafíos y posibilidades que enfrenta el proyecto.
Esta etapa busca ser un punto de partida para avanzar en la creación de protocolos de funcionamiento y, eventualmente, en la elaboración de un reglamento interno. Más que establecer estructuras rígidas, la intención es construir herramientas que permitan una organización más equilibrada, clara y participativa, considerando las distintas experiencias y realidades de quienes integran el colectivo.
Fortalecer la comunidad
Además del trabajo de análisis y planificación, la jornada permitió generar un espacio de encuentro entre los integrantes de Casa Quemada. La incorporación constante de nuevos miembros hace necesario abrir instancias que faciliten el conocimiento entre las personas, fortalezcan los vínculos y permitan comprender mejor los procedimientos y objetivos comunes.
La actividad también contempló un espacio de convivencia y conversación informal, porque una comunidad artística no se construye únicamente a través de reuniones y documentos. Compartir, conocerse y generar confianza son igualmente importantes para sostener un proyecto colectivo en el tiempo.
Con esta jornada, Casa Quemada continúa avanzando en un proceso de consolidación institucional, buscando que sus decisiones y formas de organización respondan cada vez más a las necesidades de quienes participan en él. El desafío es seguir construyendo un colectivo donde la música, el arte y la colaboración puedan desarrollarse en un entorno más justo, transparente y participativo.